Contacto: 322 168 56 05

Blog GRUPO REPARA
ALJAFERÍA

Maravillas milenarias: El Palacio de la Aljafería

Aunque, cercano a aguas del Ebro, el palacio de la Aljafería se encuentre dentro de la ciudad de Zaragoza, en su origen este testimonio del paso del tiempo fue construido extramuros de la muralla romana, en la segunda mitad del siglo XI.

Vista panorámica Aljafería

Vista panorámica Aljafería

Esplendoroso pese a su casi milenaria vejez, el palacio de la Aljafería fue fruto de la iniciativa de Al-Muqtadir, rey de la Taifa de Saraqusta, quién logró llevar a la ciudad a su máximo apogeo político y cultural. Proyectado como palacio de recreo, ha sido partícipe de constantes reformas que han hecho que la construcción sea uno de los más importantes testimonios de la arquitectura islámica hispana de la época de las Taifas, los reinos en que se dividía el califato de Córdoba hasta el año 1031dC.

Caracterizado en sus inicios por su ornamentación, basada en el uso de arcos mixtilíneos y salmeres[i] en S, así como también por el uso del ataurique imitando formas de hojas y frutos; la Aljafería pasó a ser residencia de los reyes cristianos de Aragón tras la reconquista de la ciudad de Zaragoza en el año 1118. Dos siglos más tarde, fue usada como residencia regia por Pedro IV y fue, tras la realización de reformas en la primera planta, el palacio de los Reyes Católicos ya en el año 1492.

Un siglo más tarde, en el 1593, una reforma hizo que la Aljafería cambiara de uso: de residencia regia a fortaleza militar. No sería ésta la última intervención puesto que sucesos como la Guerra de la Independencia hicieron que la construcción se deteriorara.

Ya en la segunda mitad del siglo XX, la Aljafería fue restaurada y en la actualidad acoge las Cortes de Aragón.

 

Salón del trono

Detalle Salón del Trono

El castillo-palacio (según el momento histórico que consideremos) destaca por edificaciones como la Torre del Trovador, cuya función inicial era eminentemente militar, pues se trata de una torre defensiva de cinco pisos de planta cuadrangular de gruesos muros, pocas aperturas y cuyo acceso al interior se realiza a través de una puerta de reducidas dimensiones ubicada a una altura sólo alcanzable mediante escalera de mano.

También es destacable el palacio taifal, que hace las veces de símbolo de poder. De gran magnificencia, pese a que el paso del tiempo haya degradado la ornamentación original, el palacio se caracteriza por sus dependencias palaciegas ubicadas en el rectángulo central, que se organizan alrededor de un patio con aljibes.

En el extremo norte del palacio se encuentra el Salón del Trono y una pequeña mezquita y, además, el palacio cuenta con el Patio de Santa Isabel, un espacio abierto y verde que lo unifica. Por otro lado, en el lado sur se encuentra arquitectura más compleja que confluye en una arquitectura barroquizante que actúa como preámbulo de la Alhambra.

 

Consecuencia del paso del tiempo y sus distintos residentes, tras el paso de Pedro IV se construyó la Iglesia de San Martín, de estilo gótico-mudéjar y dos naves y remodelada en el siglo XVIII. También por deseos de Pedro IV se amplió el palacio musulmán siguiendo la arquitectura mudéjar.

escalera

Escalera Reyes Católicos

Los reyes Católicos también influenciaron en la arquitectura de la Aljafería, puesto que a finales del siglo XV ordenaron construir un palacio sobre el ala norte del recinto, es decir, una segunda planta encima de una construcción, con lo que la planta baja quedó afectada. Esta ampliación se caracteriza por la noble escalera de acceso a las dependencias palaciegas.

En la época moderna y contemporánea influyeron otros muchos factores en el estado en que se encuentra el edificio, como por ejemplo el hecho Felipe II la consolidase como ciudadela fortificada en prevención de revueltas. Se rediseñó como una nueva edificación militar de la mano de Tiburzio Spannocchi, quién construyó un conjunto de habitáculos adosados y decidió circundar el conjunto con un foso de veinte metros de ancho.

Por iniciativa de Carlos III la Aljafería se transformó como acuartelamiento, remodelándose todas las fachadas, y el año 1862 se añadieron cuatro torreones neogóticos de los cuales se conservan, en la actualidad, dos.

No fue hasta el 1947 cuando se pudo, tras intentos anteriores, emprender la restauración del conjunto gracias a Francisco Íñiguez Almech hasta su muerte en el 1982. La restauración final de la Aljafería se produjo del 1984 al 1998 para poder ubicar en él la sede de las Cortes de Aragón.

Un monumento histórico milenario que se conserva, esplendoroso, gracias a la dedicación y cuidado de las intervenciones realizadas en él.

 

 


[i] Se entiende por salmer la primera piedra de un arco adintelado

Comments (0)

    Add a Comment